Cómo llevar las cuentas de tu negocio si sos monotributista
Por Equipo pympanda · Actualizado el 9 de julio de 2026
Facturás, cobrás, pagás la cuota del monotributo… pero al final del mes no sabés cuánta plata ganaste de verdad. Si te pasa esto, no es que seas malo con los números: es que no tenés un sistema para llevar las cuentas. La buena noticia es que ordenarlas no requiere ser contador. Requiere cuatro hábitos.
1. Separá la plata del negocio de la personal
Este es el error número uno del monotributista, y el que más caro sale. Si cobrás las ventas en la misma cuenta donde pagás el supermercado, nunca vas a saber cómo le va al negocio.
La solución es simple: abrí una cuenta (o billetera virtual) exclusiva del negocio. Todo lo que factures entra ahí, todos los gastos del negocio salen de ahí. Vos te pagás un "sueldo" transfiriéndote un monto fijo a tu cuenta personal. Es así de fácil, y te cambia la cabeza.
2. Registrá cada ingreso y cada egreso
No hace falta un sistema contable complejo. Hace falta que quede registrado qué entró y qué salió, con fecha y concepto. Una planilla ya es mil veces mejor que la memoria.
Lo mínimo que tenés que anotar:
| Dato | Ejemplo |
|---|---|
| Fecha | 09/07/2026 |
| Tipo | Ingreso / Egreso |
| Concepto | Venta a cliente / Compra de insumos |
| Monto | $45.000 |
La regla de oro: si emitiste una factura, ese ingreso ya está registrado. Por eso facturar todo no es solo una obligación con ARCA, es también tu forma de llevar las cuentas al día. Si todavía no le encontrás la vuelta al portal, mirá nuestra guía de cómo facturar en ARCA.
3. Apartá para los impuestos ANTES de gastar
Este es el hábito que separa al que duerme tranquilo del que sufre a fin de mes. La cuota del monotributo no es plata tuya: es plata que le debés a ARCA. Tratala así.
Cada vez que cobrás, apartá lo de la cuota a un costado y no lo toques. ¿No sabés cuánto te corresponde? Depende de tu categoría. Usá la calculadora de monotributo para saber tu cuota, y si venís facturando cada vez más, ojo con la recategorización: cuando subís de categoría, sube la cuota.
4. Mirá tu flujo de caja, no solo el saldo
El flujo de caja es simplemente el movimiento de plata que entra y sale en un período. No es lo mismo que el saldo de tu cuenta hoy.
¿Por qué importa? Porque el saldo te miente. Podés tener $200.000 en la cuenta y sentirte bien, pero si la semana que viene tenés que pagar proveedores por $150.000 y la cuota del monotributo, en realidad te quedan $50.000. El flujo de caja te muestra eso ANTES de que te agarre desprevenido.
Mirar el flujo de caja te responde las tres preguntas que de verdad importan:
- ¿Cuánto gané este mes, de verdad, después de gastos e impuestos?
- ¿Voy a poder pagar lo que viene?
- ¿Puedo invertir en el negocio o todavía no?
Poné los cuatro hábitos en piloto automático
Podés hacer todo esto a mano en una planilla, y está perfecto para arrancar. Pero cuando el negocio crece, la planilla se vuelve un dolor de cabeza y empezás a olvidarte de cargar cosas.
Con pympanda las cuentas se llevan solas: cada factura que emitís queda registrada como ingreso, cargás tus gastos en segundos y ves tu flujo de caja actualizado sin tener que calcular nada. Menos planilla, más negocio. Creá tu cuenta gratis y ordená la plata de tu emprendimiento hoy.